El Tour de 2013, la centésima edición de la ronda gala, será para
escaladores, con 28 puertos, seis etapas de montaña, cuatro llegadas en
alto y cinco accidentadas y con una reducción de los kilómetros de
contrarreloj individual, según el recorrido presentado hoy por los
organizadores.
En contra de la edición pasada, dominada por un
"expistard" como Bradley Wiggins, el próximo Tour, que comenzará el 29
de junio en Córcega, se ganará cuesta arriba y contará con citas míticas
como el ascenso al Mont Ventoux o dos subidas el mismo día al Alpe
d'Huez.
Los especialistas en la lucha contra el crono tendrán 65
kilómetros, la mitad de ellos entre montañas, lejos de los 90 kilómetros
casi llanos de la pasada edición.
A ellos hay que sumar otros 25 kilómetros cronometrados por equipos.
Por
primera vez desde 1966, la primera etapa será totalmente llana, lo que
permitirá a un sprinter enfundarse el primer jersey amarillo.
Seguirán
otras dos jornadas escarpadas en las montañas corsas antes de aterrizar
en el continente, con la contrarreloj por equipos en la ribera marina
de Niza.
Tres
etapas de transición llevarán al pelotón hasta los Pirineos, que
contarán con dos jornadas, una de ellas con final en la estación de Ax 3
Domaines y la otra, con final en bajada y cinco de los míticos puertos
de la carrera.
El pelotón se trasladará al noroeste del país para
disfrutar del primer día de descanso y, tras una jornada llana, la
primera cronometrada individual, 33 kilómetros planos en el entorno del
Mont Saint-Michel.
Tres jornadas de transición dejarán a los
ciclistas en las faldas del Mont Ventoux, culminación de la etapa del
festivo 14 de julio, una larga etapa de 242 kilómetros, totalmente
planos, hasta que aparezca el paisaje lunar de la mítica montaña de 20,8
kilómetros al 7,5 % de desnivel.
Tras el segundo descanso y otra
jornada de transición desembocarán en la segunda contrarreloj
individual, por primera vez a cuatro días del paseo por los Campos
Elíseos. En esta ocasión, 32 kilómetros muy escarpados. "La contrarreloj
más dura que he preparado", afirma el director de la competición,
Jean-François Pescheux.
Faltará todavía la traca final alpina, la
más fuerte en esta edición. Comenzarán con un doble ascenso al Alpe
d'Huez, seguirá otra etapa con final en bajada en Le Grand-Bornand, tras
haber ascendido cinco duros puertos, y la víspera del final con una
etapa que concluirá en el inédito Semnoz, 10,7 kilómetros con una
pendiente media del 8,5 %.
La fiesta del centésimo Tour se acabará
con el tradicional paseo por los Campos Elíseos, en esta ocasión al
atardecer, para que el ganador suba al podium cuando el sol ya haya
caído y la ciudad de la luz resplandezca en la oscuridad.
2 comentarios:
Interesante mi buen ...tendre que copiarte!
Claro para eso es mi estimado Lalo
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